
Aunque la Revisión Técnica Vehicular (Riteve) es un servicio con que los costarricenses están familiarizados, desde hace muchos años, todavía existen dueños de vehículos que la ven como una obligación y no como un derecho.
La revisión técnica es uno de los mejores medios para comprobar que los sistemas fundamentales para la seguridad, tanto de choferes, acompañantes y demás ciudadanos, funcionan dentro de los parámetros mínimos.
Lo que busca el Estado a través de Riteve es tutelar la vida, la salud, la integridad y el bienestar de las personas y de manera transversal, proteger el medio ambiente. Apunta a prevenir eventuales accidentes originados en fallas mecánicas y de manera indirecta a proteger a los ciudadanos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, porque contribuye a minimizar los efectos de las emisiones de los vehículos.
Genera satisfacción
Aun así, algunos nos sentimos molestos porque debemos llevar el vehículo a Riteve. Y no faltan quienes traten de engañar a los inspectores (sin obtener algún éxito), adulterando llantas, muflas, frenos y recurriendo a todos los trucos imaginables.
Afortunadamente, en el sentido inverso, la mayoría de los propietarios de vehículos expresa la enorme satisfacción de tener su vehículo en perfecto estado y hasta prometen perfeccionarlo, cuando en la hoja de revisión aparece un listado de faltas leves.
La verdad es que pasar Riteve debe verse como una fuente de bienestar y para lograrlo, es preciso cumplir con ciertas especificaciones básicas, entre las que citamos:
- Los frenos: A pesar de la importancia de los frenos, el desequilibrio en las fuerzas de frenado y la baja eficacia en los frenos de servicio y de mano, son algunos de los problemas y descuidos más recurrentes.
- Las llantas: El desgaste debe ser parejo, para que contribuya a que la dirección se mantenga bien alineada. El desgaste irregular es falta grave.
- La batería: La canasta debe sujetar la batería de forma correcta.
- El aceite: El nivel debe encontrarse al menos en el mínimo de la varilla. Un nivel inferior es causa grave que se debe corregir, si se quiere mantener el vehículo en circulación.
- Las luces: Todas las luces (direccionales, principales, de freno y marcha atrás de la placa trasera) deben funcionar perfectamente.
- Los cinturones: Deben funcionar adecuadamente, tanto los de adelante como los de atrás. Hay que poner especial atención a los de atrás, porque se pueden trabar debido a la falta de uso.
- Los espejos: Es falta grave que los espejos laterales se encuentren sueltos, por el peligro que representa un eventual desprendimiento.
- Los bumper: Deben estar bien sujetos, para evitar que se desprendan y se conviertan en un peligro para otros conductores.
- Los asientos: Deben estar fijos, en la carrocería.
- El pito: Su adecuado funcionamiento es de especial importancia, porque nos permite avisar acerca de situaciones de peligro.
- La mufla: No puede haber escapes en la mufla. Para comprobar que no existen, se tapa el orificio de la mufla con la mano, para comprobar que el escape tiene buena presión.
A las observaciones indicadas, algunas de las cuales son detectables y corregibles fácilmente en casa (luces, pito, cinturones, espejos, bumper, etc.) se suma un factor muy importante y posiblemente el que se convierte en mayores causas de temor, entre los dueños de vehículos: la emisión de gases. En este caso, lo recomendable es recurrir al servicio de un mecánico de confianza.
Aunque esos y otros elementos son deberes que se deben cumplir, para que un vehículo siga circulando, nos parece importante insistir en que la revisión técnica vehicular es más bien un derecho que una obligación, porque toda mejora redunda en seguridad y bienestar para nosotros y nuestros semejantes.
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