
Todas las personas estamos expuestas a sufrir accidentes de carretera y si tan solo tuviéramos consciencia de eso y tomáramos las debidas precauciones, podríamos evitar la pérdida y dolor que se viene dando, como si se tratara de una epidemia.
La posibilidad de evitar eso que llamamos accidentes depende de que tomemos consciencia y actuemos con buena voluntad, adoptando algunas medidas de precaución, que son básicas y de aplicación de las leyes de tránsito, la experiencia y el sentido común.
A fin de cuentas, somos padres, hijos o hermanos y no queremos que ninguno de ellos tenga que sufrir por no haber tomado medidas de precaución que, de otra manera, nos premiarán con una sensación de responsabilidad y alegría.
Algunos consejos que podemos brindar son:
El vehículo: Antes de salir de casa, haga una revisión completa de su vehículo: Luces, frenos, compensadores, limpia parabrisas, espejos y llantas en buen estado y con la presión de aire correcta. Un automóvil en buen estado está concebido para que responda con exactitud en las maniobras del conductor.
El conductor: No ignore los principios de la física. A mayor velocidad, más tiempo y distancia para detener un vehículo en marcha y a mayor velocidad, mayores los daños y mayores los índices de accidentes de tránsito con consecuencias irreparables.
No altere su estado de conciencia: Un alto porcentaje de los accidentes de carretera están relacionados con el consumo de alcohol o alguna otra sustancia. Su consumo, aun en pequeñas cantidades, causa que los reflejos sean lentos y se disminuya la concentración y la visión. Además, si está tomando alguna medicina, tome muy en serio las especificaciones del medicamento.
Manténgase bien despierto: No conduzca cansado ni con sueño (si es del caso, haga paradas de descanso). Siempre manténgase a la defensiva; no rebase si tiene dudas y mantenga suficiente distancia del vehículo que va adelante.
No se distraiga: A veces parece que el sentido común es el menor de los sentidos. No utilice el teléfono celular, ni se arregle, ni lea mientras conduce. Mantenga su vista en la carretera.
Elimine bloqueos y distractores: Si lleva equipaje, asegúrelo y colóquelo de forma que no dificulte la visibilidad. En caso de colisión, los objetos pueden convertirse en proyectiles muy peligrosos. De igual manera, si va acompañado por un animal, ubíquelo en los asientos de atrás, preferiblemente en una jaula sujeta con un cinturón de seguridad.
Utilice el cinturón: En Costa Rica, el uso del cinturón de seguridad es obligatorio, para el conductor y para los acompañantes. En caso de accidente, le evitará golpearse o salir disparado del automóvil. Si lleva niños, éstos deben usar sillas de seguridad homologadas, autorizadas y adecuadas a su peso y edad.
Mantenga la distancia: Es un consejo válido para todo momento, pero que se debe duplicar cuando llueve. Si está lloviendo o hay poca visibilidad causada por la neblina, encienda las luces, para ver mejor y para que otros conductores lo vean. Cerciórese de usar las luces indicadoras.
Que nada le estorbe: Las sandalias o unos zapatos sueltos, suelen entorpecer las maniobras. En las mujeres, los zapatos de tacones altos pueden dificultar los movimientos rápidos que se necesitan para actuar espontáneamente.
Un taller de confianza
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